viernes, 2 de septiembre de 2011

Aire crionizado

Escrito por Mya.

Cuando llega el verano hay mucha gente que no sabe vivir sin el aire acondicionado. Yo, que soy una friolera incorregible, le tengo pavor.

Esta misma tarde he tenido que sufrir el desconocimiento general sobre el uso de éste sistema de climatización. Si en la calle hay 27 grados ¿por qué en el autobús tengo que soportar una temperatura de 18ºC?

Debe de ser que en Bilbao son todos muy calurosos, todos menos yo.

Entiendo que en el coche, el transporte urbano o cualquier otro espacio cerrado, haga falta una climatización suficiente para compensar no sólo el calor de la calle, sino el que genera la gente, los focos, los motores o la propia radiación solar. Lo que no me entra en la cabeza es que nadie se dé cuenta de que si para estar a gusto en la calle llevo falda y camiseta de tirantes, no se me va a ocurrir coger ropa extra para aguantar media hora a una temperatura 10 grados inferior para ir de un sitio a otro.

Ya les tenía miedo a los cines y el coche de mi novio, donde pasa tres cuartos de lo mismo, pero no se me había ocurrido que un autobús; que para, abre y cierra sus puertas cada 2 minutos, pudiera mantener el interior a semejante temperatura. De la oficina ya ni hablamos, sólo diré que la semana pasada descubrí que había un regulador en posición de 5ºC.

Para los aberrantes-amantes del dichoso sistema, os informo: la temperatura media de confort en estos casos es de 25ºC o bien unos 4-6 grados por debajo de la exterior. Sobre todo porque el aire acondicionado regula la humedad, que es una de las causantes de la sensación de bochorno. Además de que energéticamente es cero rentable.

No te digo yo que en un país tropical, donde se alcanzan los 40º, tengas que poner el aire a 35º, pero tampoco a 20º. Más que nada porque al volver a la realidad exterior te puede dar un golpe de calor y quedarte seco en la puerta.



Sé que predico en el desierto. Ya se lo expliqué a mi tía la de Huelva hace años, que nos tenía a los de Bilbao tiritando en el salón y decía que estábamos locos cuando íbamos a la playa, porque había 35º. Que es que cuanto más al sur peor llevan el calor, se han acostumbrado a encerrarse en casa con el dichoso aparato y no hay quien los saque a la calle. Mucho "Ozú, qué caló" y poco aguante.

Al fin y al cabo... ¿la vida no prolifera más con la combinación del calor y la humedad? ¿el ser humano no apareció por primera vez en África?

Entonces...¿Quién coño se ha dejado la nevera abierta?

3 comentarios:

Turris dijo...

Yo no soy friolera, más bien calurosa.
Pero tampoco entiendo el porqué de ese contraste.
La gente me mira raro porque voy al cine con foulard en pleno agosto.
No entiendo que en verano haga más frio en la oficina que en invierno. En verano las ves con chaquetilla (leches! subid el termostato!) y en invierno se quedan en tirantes, que parece que vayan a cocer huevos allí dentro!

No había comentado hasta ahora, pero que conste que he leído todas tus entradas!
Biru puede estar orgulloso de dejarte el blog en su ausencia. ;)

estretxi dijo...

en mi oficina tenemos aire acondicionado, somos 7 chicas, y no lo podemos poner porque todas tienen frio menos yo que me tengo que conformar con mi abánico,mi única ayuda bajo ese techo de uralita ¡hecho en falta a un chico que me ayude en esta causa pérdida !

Mya dijo...

@Turris
Yo llevo el foulard a todas partes, el cine y los transportes públicos me dan pánico.
(Gracias maja)

@estretxi
Si, si; un chico para que te apoye en lo del aire, y si de paso está bueno para calentar los ánimos en la ofi ya ni te cuento. Todas contentas.