miércoles, 7 de octubre de 2009

Se acabó lo que se daba

Parece ser que al final lo que olía a podrido, se veía podrido y sabía podrido estaba definitivamente podrido. La justicia ha tirado de la manta y en el día de hoy dos tipos indeseables como Berlusconi y Alejandrito Agag han quedado al ladito en la sección de corruptos de todos los diarios.
Aquí los tengo

De Berlusconi qué voy a decir que no sepáis, un tipo impresentable donde los haya gobernando un país genial. Yo sacaría una resolución de la ONU para invadir preventivamente Italia y rescatarla de la caterva de impresentables corruptos y delirantes gobernados por este ex-cantante de cruceros. Eso sería una resolución bien empleada y los soldados se lo pasarían genial con los italianos en vez de estar todo el día tragando polvo y viendo turbantes.

Y el otro personaje de Agag pone fin con su implicación el trama Gürtel con la vidorra que se pegó la gente guapa de la era Aznar. Semejante trepa que fue capaz de casarse con la viva imagen de Aznar metamorfoseada en adolescente dentona, sólo para acercarse más al poder y trincar lo antes posible.

Ay menos mal, que de vez cuándo la vida te da alegrías, si no fuera por estos momentos de justicia poética...

4 comentarios:

Mya dijo...

Hombre... tampoco es que él sea un Adonis. Dios los cría y ellos se juntan.
¿Pero qué te va que al final la dentona y el enchufao acaban felices y comiendo perdices igualmente?

Para que el peso de la ley caiga sobre uno de verdad tiene que timar a la SGAE o conducir a 90 km/h por alguna carretera rural en tramo urbano, la gran estafa siempre proporciona medios para salir indemne, que por algo han llegado a donde están.

Unknown dijo...

Creo que en ese partido hay muchos Agags..tiempo al tiempo.

Que el bigotes tire de la manta de una vez!

galET dijo...

Pues si, este Berlusconi está tan enquistado en el poder que a la final yo creo que todo terminará en una pantomima

Biruvito dijo...

@mya, puff a lo peor tienes razón

@roberto, eso, mantas fuera!

@galet, no sé yo, esto a las marujas y a la iglesia no le va a gustar un pelo.