Debo decir que lo mejor de acudir a una fiesta es que te puedes tomar al resto de los invitados como si fueran programas de televisión. Te integras en una conversación, te quedas mirando (llega un momento que sólo puedes articular “ajá” y “claro, claro…”) hasta que te aburres y te vas a otro corrillo. Con rellenado de vaso en el impass. Y así toda la noche.
La cosa estuvo monopolizada en todo momento por las desventuras de Miss Meetic y Pocholo, pareja cómica, amiga de la discreción, los pies sucios, los antidepresivos y de hablar de psicofármacos y ninfomanía con gente que acaban de conocer. Algunas postadolescentes aprovecharon para hacer campaña en contra de las estrías del embarazo y las puertas del baño parecían las de un saloon del Oeste, del trajían que llevaban. Algunas personas hasta entraban a mear.
Al menos la gente fue civilizada y vomitó en bolsas en patatas fritas. Yo comí pajitas. O eso me dijeron.
5 comentarios:
Esteee... ¿quién es más alto, el Señor Karlrissian o el Señor Biru san? :P
Un abrazote :)
Yo también tuve la sensación de estar de espectadora de las vidas ajenas, es la primera vez que lo hago y tiene su punto, eh? a partir de ahora tendré que hablar menos... pero no prometo nada, jejeje
Lo siento Nora, Kalrissian no sale en el post:-(, se trata del Máster.
El año que viene una de disfraces en carnaval ¿hace?
como que no sale? nora es el alto, es lo menos que te mereces después de los piropos a birusan.
fdo. la hermana
Haya paz. El que no sale es Kalrissian. Yo soy el de la camiseta de la universidad de hawaii (que me envió mi amiga J. desde la universidad de hawaii) Y no es que sea más alto, es que estoy encima del escalón.
@mya, de carnaval nuuuuuuuuunca
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