Después, hicieron falta un par de meses más para que un servidor y la señorita Mangelesky se encontraran en el vasto océano del ciberespacio. La culpa la tuvo George Gordon Byron, sexto lord Byron y afamado poeta inglés del que yo andaba buscando información y Mángeles, como buena aficionado a la literatura, había escrito un post en el figuraba exactamente el dato que yo necesitaba: la veracidad de la anécdota sobre el canto albanés.Y es que si algo tiene claro esta chica de la capital es su amor por todo lo que tenga que ver con la cultura, así que en su blog lo mismo te habla de poesía, que de arte, que de árboles o te escribe unos relatos cortos costumbristas que te quedas con las patas vueltas de lo bien que están.

Hace un par de semanas tuve el honor de que fuera mi guía por las calles de madrid por una tarde y comprobar en persona su alegría y vitalidad. Sin embargo, al despedirme me quedé con un gusto amargo porque me anunció que en breve volvía a sus clases de inglés otra vez, lo que significa el abandono de su actividad blogesférica.
Mángeles, please, no nos dejes huéfanos, ¿ahora quién se va a ocupar de retratar para nosotros tan bien como tú el cielo de Madrid?
4 comentarios:
Estoy con Biru, ¡sigue escribiendo señorita Mangelesky!
Besitos** a los dos.
¡¡Que bonito¡¡¡ Gracias BIRUBAO, eres un artista amigo. Si sigo por ahí y por aquí...pero eso si...sin hacer los deberes todavía....y hoy tengo invitados a la paella dominical....y quiero ir a apuntarme a "natación", a ver si pierdo unos quilitos....
Pero bueno, por aquí adamos.
Besos Biruvito, eres un sol.
Nora, besitos.
A mi tambi{en me gusta mucho tu blog Mangeles, especialmente el de los árboles, espero que reconsideres tu idea de dejarlos eh!
@nora, eso es! besitos
@mangeles, natación también? estás que no paras, besitos
@galet, eso es, reconsidera
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