Portugal que puestos a hacer algo con claveles, hicieron una revolución y no una canción odiosa que cantan los cuñados borrachos en la comuniones y que dieron a expresiones como "borracha esquisita", "sotao espantoso" y "caderas pretas" otra dimensión.Ahh Portugal, tierra de grandes hombres y mujeres, esa Sara Mago, que ganó un nobel de literatura que le permitió embolsarse suficiente pasta como para abandonar el país e irse a vivir a España, esa Maria de Medeiros que quedaba bien hasta cuando se olvida el reloj en el cangurito, esas cantantes de fado que han hecho de la depresión una forma de negocio.
¡Menos mal que nos queda Portugal!






