El primer hotel donde dormimos en Tokyo, mi primer lugar de parada en Japón.
La calle comercial de Osaka que encontré por casualidad y en la que estuve pululando como un auténtico gaijin.
El sitio donde me encontraba en Kyoto cuando me llamó un cliente para preguntarme una chorrada burocrática. Yo pensaba: "como se active la cámara de repente el tio va a flipar."Y un millón de sitios sin trascendencia más que me han traído un mogollón de recuerdos de las peripecias de Apipo, los señores de Algas y el señor Birubao por las tierras del sol naciente. A ver si nos juntamos para rememorarlas.
Por cierto ahora google maps está también en Romaji, que bien, cuando nosotros fuimos todo en japonés, que gran ayuda hubiera sido. Bueno, aunque las broncas intentando saber qué camino tomar son la salsa de los viajes. A veces.
2 comentarios:
Jó, yo he husmeado también las calles de Roma con el street view, nada de monumentos, me emociona revisitar los recovecos más domésticos.
Cómo mola! no creía que realmente hubieran barrido calle por calle.
Gran invento.
@mya, ya te digo, lo mejor es ver los sitios más cutres. Además vienen un montón de cuidades!!!
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