martes, 23 de diciembre de 2008

Fast forward

Una de las cosas positivas que tienen hacerse mayor y madurar es saber valorar en qué ocupas el tiempo. Echando la vista atrás pienso en todas esas chorradas en las que perdí horas en mi adolescencia sólo porque me obligaba a hacerlas aunque me aburrieran o me molestaran. Sólo porque pensaba que eran importantes.

Hoy en día, las cosas importantes de antaño ya no lo son tanto, y de hecho, cada vez hay menos cosas importantes. Hace unos años habría perdido una tarde entera viendo una peli muda de los años 20 porque la habían recomendado en una revista o me tiraría días y días leyendo un libro que no me interesara hasta acabarlo, sólo para sentir la satisfacción estúpida de decir que me lo había acabado.


Hoy por hoy, si un libro me aburre lo dejo y ya está. Y para leer, nunca suelo leer un sólo libro a la vez como hacía antes, sino que estoy con varios a la vez, que voy cambiando según el ánimo. Hay algunos que devoro en hora y con otros, llevo años, leyéndolos cuando me apetece ,sin prisa. Quizás jamás llegue a terminarlos.

Con las películas me sucede algo parecido. El sólo hecho de pensar que voy a estar una hora y media o dos horas delante de la pantalla, totalmente pasivo, aguantándo lo que me echen, me pone nervioso..Así que un día decidí dejarme de melindres y cuando una peli se pone pesada le doy al botón de fast forward que da gusto. 2x, 4x, 16x, los dvds son geniales porque se adaptan perfectamente. Así puedo saber cómo acaban y no me quedo con la curiosidad. Otras veces, si veo que el tema es interesante pero que la pelicula me va aburrir, hago que me la cuenten con final incluído.


Me he visto así grandes clásicos sin ningún remordimiento de conciencia. Más bien al revés. Si tengo que aguantar a la boxeadora ésa agonizando durante una hora me da el patatús a mi.

¡Fastforwardizaros amigos!
¡Así tendréis tiempo para cosas más provechosas!