miércoles, 28 de enero de 2009

El otro engranaje

Habla Jorge Drexler en su canción “El otro engranaje” de un tema que ya tocó en su día Jorge Luis Borges en su relato “La secta del fénix”. Sobre el cuento de Borges hay mil interpretaciones pero yo me quedo con ésta.

Y es que no puedo estar más acuerdo con Jorge y Jorge Luis, grandes prohombres de la cultura, intelectuales, con vastísimos conocimientos culturales y que supieron ser tan lúcidos como para desvelar ese secreto a voces. Y es que ese engranaje, ese mecanismo, ese río subterráneo que corre bajo nuestra piel, es lo que lleva moviendo el planeta desde que el mundo es mundo y los monos salieron de la savana.

Sin embargo, nadie jamás admite su influencia en nuestras decisiones, todo el mundo lo esconde, lo cambia de nombre (engañándose solamente a sí mismos), lo tapa, lo niega, tan sólo para que salga por el lugar más insospechado. Unas veces, sutilmente inclinando nuestras decisiones inconscientemente, moviendo el fiel de nuestro raciocinio apenas perceptiblemente. Otras veces brotando a borbotones, como una erupción de fuego irrefrenable.

Pero siempre ahí presente, haciendo al mundo girar, destrozando familias y creando nuevas, motivando guerras, firmando contratos multimillonarios o acabando con las carreras de los más poderosos. Y siempre en silencio.

Poderoso engranaje es éste.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Te equivocas, el engranaje que mueve el mundo es burlarse de los japoneses, está reiteradamente demostrado en éste blog.