El primer paso para salir es admitirlo y yo lo voy a hacer. Estoy enganchado al batido de fresa, especialmente al batido de fresa de Puleva. Empecé con el de Eroski, me lo compraba de 3 en 3, luego de 4 en 4 pero en el supermercado al que iba dejaron de traerlo. Entonces busque otro y luego otro, estaban lejos pero no me importaba, rebuscaba entre las baldas hasta que lo veía. Pero en ese también dejaron de traerlo, desapareció, se esfumó. Eroski me dejó en la estacada.

Luego busqué otras marcas, pero me llevó tiempo hasta que el de Puleva me hizo olvidar al de Eroski. Hoy en día intento sobrevivir con una botella a la semana, me la raciono para que el síndrome de abstinencia sea menor pero soy tan débil....
5 comentarios:
Yo debo confesar mi adicción a la cocacola... Y mi camello es el erkoreka de al lado del curro.
Jajaja, así que la última vez que en una fiesta asalté el batido de la nevera era el tuyo! la gente me miraba con cara rara... y es que a nadie le gustan los batidos de vainilla y mucho menos los de fresa.
Lo de la adicción se te pasará, si bebes mucho de lo mismo al final te cansas y cualquier día acabarás mendigando de súper en súper un brick de zumo de plátano, o de pera (son otros 2 bebercios minoritarios que me vuelven loca, más aún quiero decir).
Un batido de fresa de regalo a nora en tu próxima visita. No me gustan los batidos de ninguna clase, pero para probar un batido español xD
Un abrazo.
Debe ser hederitario porque a tu sobrino le vuelven loco los batidos de chocolate, y a mí el café, es si que es una droga......
@enekochan, uff la adicción a la cocacola mejor no digo ná
@mya, ladrona de batidos, me las pagarás
@nora, no te gustan los batidos?? eso me hace replantearme muchas cosas
@estretxi, ya le meteré a mi sobrino a los bajos fondos del batido de fresa
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