Tusquets dedica unos cuantos capítulos a defender el diseño y su buen nombre. Para él, el buen diseño es importante en todos los aspectos de la vida, desde la fregona hasta la aceituna rellena de anchoa, que él declara como mejor diseño español de la historia. Para mostrar las diferencias entre algo bien diseñado y algo que no, pone de ejemplo el deporte. El waterpolo sería un deporte deficiente y el baloncesto uno que funciona, ya que las reglas introducidas han conseguido mejorar el juego y darle vistosidad y espectáculo.Para terminar, este arquitecto bon-vivant lanza un alegato a favor del saber vivir y el proyecto a largo plazo como son los jardines ingleses. El último capítulo está dedicado a una boda que vivió en Inglaterra al estilo “4 bodas y un funeral” y que el transcribe como una experiencia agradable y serena. Un grato recuerdo que espero yo también tenga el placer de disfrutar el próximo Junio en la boda a la que estoy invitado y que tendrá lugar en las tierras de la pérfida Albión.
Con este relato reposado termina el libro Tusquets. Lo mejor del libro es la impresión de haber tenido una charla con una persona muy inteligente y sensible con cosas interesantes y enofoques nuevos. Una conversación deliciosa con un hombre que reflexiona.
3 comentarios:
a mí me ha gustado esta entrada. parece que me perdí la otra sobre el libro. se ttula todo es comparable? me lo compro!
@marta, muchas gracias, si te pasas por aquí te lo presto
Excelente reseña! Es un diseñador y arquitecto excelente pero quizá lo que más me guste de su obra son estos personalísimos ensayos. Adjunto enlace a una reseña que he escrito sobre el último de ellos ("Amables Personajes") por si a alguien le interesa echarle una ojeada:
http://bailarsobrearquitectura.wordpress.com/2014/09/09/amables-personajes/
Saludos cordiales,
Iago López
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