
No sé por donde empezar a desmontar esta patraña. Para empezar las tragaperras están diseñadas para que no sean predecibles y para que devuelvan el 70% del dinero. No es un mero ciclo que se repita y que se pueda memorizar, ni siendo chino ni siendo esquimal. Pensar que los chinos tienen cerebros maquiavélicos que disciernen planes innimaginables para una mente occidental que les permiten asaltar las máquinas tiene un tufo xenófobo que tira para atrás.
Lo que les pasa a los chinos, y a los asiáticos en general, es son unos ludópatas de cuidado. Sus creencias se basan en todo tipo de maneras de atraer la suerte y claro después quieren ponerla a prueba. Si vas a Londres o a Singapur, paises con colonias de chinos bastante grandes, verás que los salones de juego están petados de chinos jugando. Y no, no se están memorizando la máquina de turno, se están dejando una pasta a lo tonto como una maruja cualquiera.
Ay, estos chinos, fijo que inventaron la rueda para jugar a la ruleta!
3 comentarios:
Si es que les engañan como a chinos...
:-P
jjeje...a mí cuando salieron las primeras me gustaban mucho. Eso de los colores, la musiquita...pero pronto volví a lo mío....las máquinas de bolas ejjeje...a ganar partidas gratis...
Besos
@mya, o como asiáticos.
@mangeles, enganchada a las tragaperrras? Eso da para una peli de Almodóvar.
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