domingo, 12 de junio de 2011

Lo que aprendí viendo Supervivientes 2011

A la gente fina no le gusta la telebasura, prefiere leer libros porque dicen que se aprenden muchas cosas. Me pregunto qué coño se puede aprender leyendo la bazofia comercial que se vende hoy en día y que copa el top ten de ventas, allá ellos, yo no pienso perder el tiempo con conspiranoias del papa, los masones y el frente atlético o conociendo cómo hacían sus necesidades los encofradores del siglo XIII, a mí me gusta ver realitys y sacar lecciones para la vida de ellos.

El otro día por ejemplo estuve viendo el magnífico supervivientes y me sirvió para llegar a estas 3 conclusiones vitales:


1. Paquirrín se cree una buena persona. El tipo se ha pasado todo el transcurso del programa haciendo el vago, tirado en la playa tocándose los huevos, pero cuando alguien le hacía la más mínima crítica, él siempre respondía lo mismo: yo soy un buen tío. Lo peor es que los demás lo corroboraban, "el kiko es de puta madre, no se mete con nadie, siempre está de buen humor". Qué mejor radiografía de la sociedad española, amigos. Para el español medio una buena persona no es aquella que lucha por mejorar su vida y la de los demás, ése es un amargao y un problemático, el buen tío de verdad es un fiestero auténtico y un tipo de paz que no se deja amilanar por los problemas . Ante todo, mucha calma, sentarse en la playa cobrando la paguita a esperar que pase la crisis y nos den otra vez trabajo.


2. Las pijas, las viejas y los consentidos no tienen huevos. Recuerdo que antes éste era un programa de pruebas, ahora las utilizan para rellenar la emisión entre bronca y bronca. En una de estas pruebas había que lanzarse al agua desde una altura de 3 metros y nadar unos 20 metros, nada que nadie con un mínimo de valor fuera incapaz de hacer. Resultado: todos lo hicieron menos Paquirrín, una modelo y Rosa de Benito. Esto afirma mi vieja teoría de que el coraje se aprende de pequeño cuando te enseñan a no ser cobarde y enfrentarte a tus miedos. A los chicos siempre se nos exigía ser valientes y acabábamos asimilándolo a la fuerza, a las chicas, por lo menos en mi época, no tanto y cuanto más buena estuvieras menos, ya se encargaba algún maromo de hacerlo por tí. Y si eres un consentido como Kiko Rivera Pantoja pues tampoco, pones cara de pena, te quejas del ataque de gota y para casita.


3. Cuando no se puede no se puede. Después de una de estas pruebas de relleno, al comprobar que habían perdido la recompensa por su actuación, le preguntaron a una tal Tamara Gorro si tenía algo que decir, a lo que ella respondió: "He hecho lo que he podido. Lo siento por mis compañeros." ¿No os parece una respuesta cojonuda? Si haces todo lo que puedes no se te puede pedir más, si acaso unas palabras para tus compañeros demostrando que lo lamentas. ¿No nos iría todo mucho mejor ahora en este país en decadencia si los políticos hubieran hecho todo lo que podían? ¿No merecemos unas palabras de perdón por el desastre que han montado en vez de que se peguen por los despojos?

Os dejo ya que sé que no os gusta mucho leer tanto de golpe. Ya sabéis amigos, pasad de libros chungos y conectaos a Telecinco que ahí es donde está la verdadera fuente del conocimiento contemporáneo.

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