miércoles, 20 de julio de 2011

Dimisión

Ya lo decía mi hermana Marta: en este país no dimite ni cristo, mientras en Alemania se retira el ministro más prometedor del gobierno por copiar una tesis, en España podemos tener a Camps imputado por apropiarse de unos trajes y no pasa nada. Hasta que pasó. Los del PP vieron claro que le iban a condenar y le pusieron entre la espada y la pared: o admites y pagas la multa o dimites. Y el tío dimitió. Mi admiración más sincera por D. José Tomás que luchó contra viento y marea por defender la verdad, aguantando presiones hasta que finalmente fue despedido por no querer mentir. Él sí que es un ídolo del siglo XXI y no Jared Leto.


Realmente lo más triste de todo esto es que se tenga que ir porque lo digan los jueces cuando acaba de salir reelegido como presidente por unos ciudadanos que eran tan conscientes como él de su culpabilidad. ¿En qué estaban pensando?