miércoles, 6 de octubre de 2010

Abdominales modernas

En mi gimnasio pijo hay una clase de abdominales. Sí sí, como lo leéis, solo 20 minutos dedicados exclusivamente a marcar tableta y os voy a decir una cosa, está petada, la gente se mata por ir. Cuando yo empecé a ir, hace unos 3 meses, era el tipo de clase que os podéis imaginar: un monitor gritando en plan sargento chusquero y un montón de tíos tirados en el suelo retorciéndose y haciendo las abdominales de toda la vida. Era divertido, se sudaba un montón, y luego salías con unas agujetas en la tripa que te hacían sentir que el sufrimiento había merecido la pena. Como dijo aquel " el dolor es la debilidad que sale del cuerpo".



Pero al cabo de 4 meses nos quitaron al sargento chusquero y nos pusieron a la chica mística. La chica mística no era tanto de gritar "vamos equipo, una más que podemos" como el sargento. Ella era más de pilates, los estiramientos, las posturitas con nombres raros como "el bicho muerto". Todo con un ambiente más distendido como de gimnasio de la tercera edad. Aún así también se curraba, porque la chica mística pensaba que todo el mundo estaba fribroso y tonificado como ella y a veces se olvidaba de que éramos humanos, así que los ejercicios se extendían más allá de la frontera del dolor.

Por fin, la semana pasada, la chica mística confesó que estaba aburrida de abdominales y que lo dejaba. En su lugar vino ayer un tío de pelo en pecho que presagiaba sudor y sufrimiento como en los viejos tiempos, pero nada más llegar nos advirtió: "Yo hago las abdominales de otra forma". Así que nos tumbamos boca arriba otra vez y el chico peludo dijo: "inspirad" y luego "expirad" y luego"inspirad" otra vez y luego "expirad" de nuevo y así durante 5 minutos. Cuando ya pensaba que el calentamiento estaba siendo un poco largo nos sugirió: "expirad fuerte hasta llenar los pulmones a tope", lo hicimos, "id soltando el aire por la nariz hasta que no podais más", esta parte la cumplimos todos también, y luego "tapaos la nariz con los dedos y soplad por la boca el aire que os quede hasta quedaros totalmente sin aire",esta parte sólo la hicimos la mitad o así porque los demás se miraban desconcertados, "aguantad unos segundos" los supervivientes aguantamos al borde de la asfixia, y "volved a tomar aire por la nariz".



Se supone que el ejercicio consistía en hacer una respiración extrema de ésas cada dos o tres minutos y mientras tanto respirar normal y al final, iba a resultar lo mismo que con los sudores de los anteriores monitores. Sin embargo, la cara que tenía la gente que salía de allí no era de abdomen tonificado sino de desconcierto total.

Según me cuenta la señorita K. hay unos ejercicios parecidos que se llaman "abdominales hipopresivas" que son parecidps y que también se están poniendo de moda, sobre todo entre las mujeres, porque no presionan los órganos internos y mejoran el suelo pélvico. Pero que os queréis que os diga, yo, que no tengo ni idea de lo que es el suelo pélvico y siempre he sido gran admirador de las peliculas cuarteles de esas con el sargento gritando y los reclutas sudando como cerdos, me quedo con mis abdominales de toda la vida.

Recluta patoso, mil abdominales más por comer donuts!!!!!

2 comentarios:

ESTRETXI dijo...

me parece que este monitor va a durar menos que los otros, vaya abdomidales, se parece a la respiración del yoga, no biru?

Biruvito dijo...

@estretxi, cualquiera sabe..