
A veces cuando veo supuestas comedias me pregunto cuándo tengo que reirme porque hay escenas enteras en las que no hay un sólo chiste y éstos, cuando llegan, encima son flojos. En "la vaquilla" se nota la mano de un maestro de la comedia como es Berlanga y las situaciones cómicas se suceden una detrás de otra, con un ritmo genial y hasta a veces solapándose 2 y 3 gags visuales en la misma escena.
Y además de esto, como buenos alumnos de la escuela tragicómica que somos los españoles, ese drama humano que fue la guerra, y total para qué, para que el país acabara como la vaquilla de la película, tirado en una cuneta mientras los españoles se pegaban. Qué pena.
Grandísimo Berlanga.
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