Su estilo es expresionista, una mezcla de imaginería precolombina y barroca que pone todo el énfasis en la expresión humana, sobre todo en los rostros y las emociones como el sufrimiento o el dolor. Intenta reflejar el alma cansada de la américa latina de los más pobre y derrotados, ya que su obra siempre estuvo marcada por su conciencia política de izquierdas. La lucha de los menos favorecidos por sobrevivir y sus padecimientos son una constante tanto en sus cuadros como en su personalidad.
Si queréis conocer mejor su obra, podéis visitar la sede de su fundación en Quito, La capilla del Hombre, un precioso museo que el mismo se encargo de montar y que (en días no nublados como se ve en esta imagen no como el que me pilló a mí) se supone que replica la imagen del volcán Pichincha, uno de los muchos que rodean su Quito natal. O sino, os puede pasar como a mí que después de dar la vuelta a medio mundo y volver a España me encuentro que nada más bajar en plena terminal de Barajas hay un mural enorme que dedicó a la relación de España y América en 1981.Más información sobre este interesante artista aquí por ejemplo y en la página web de su fundación.
4 comentarios:
Que bien que contrasta el cuadro con tu blog.
Me gusta mucho esas frases del aeropuerto, casi tanto como la de la luz encendida, porque me recuerdan a nuestro diàlogo, salvando las distancias por supuesto.
@galet, el cuadro queda muy bien sí señorita
será expresionista, pero a mí me impresiona
@ana, jaja bonita paradoja
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