lunes, 13 de septiembre de 2010

El partido de los hijos de

Cuando uno ve que un partido se autodenomida obrero espera encontrarse en sus filas a proletarios fajados en mil batallas, mineros, torneros, o electricistas. Pero claro eso era antes. En la lucha contra el franquismo durante la dictadura y en la transición, sí te podías encontrar a tipos de la calaña de Corcuera o Roldán con pinta de haber estado más tiempo ocupados con una llave inglesa que con un libro, pero hoy en día, si te pones a mirar no ves un obrero por ninguna parte. Es más, lo que he observado últimamente es que hay varios hijos de antiguos miembros del partido. Ministros y presidentes a golpe de trepada sin haber ganado antes jamás unas elecciones que no sean de diputado a las cortes, y sin hacer el tradicional ascenso desde el puesto de alcalde o presidente de comunidad.

Unos ejemplos a vuelapluma:

Leire Pajin, hija del militante del PSOE de Benidorm José María Pajín, asesor en la Subdelegación del Gobierno en Alicante, y Maite Iraola, ex militante de este partido y concejal en el Ayuntamiento de la localidad. Qué mejor mérito para se Secretaria de Organización de un partido que tener una madre tránsfuga. Si no eres capaz ni de disciplinar tu familia ya me dirás tú con una organización de millones de militantes.

Trinidad Jiménez, hija de José Jiménez Villarejo, que fue magistrado del Tribunal Supremo, con un gran currículum como perder unas elecciones haciendo el ridículo frente a Gallardón o gastarse miles de euros de nuestro dinero en millones de vacunas que no sirvieron para nada.

Bibiana Aído, la ministra más joven de la democracia gracias a su gran labor como hija de Francisco Aído, ex-alcalde de Alcalá de los Gazules. Con esos méritos quien le iba a negar un puesto en el gobierno.

Patxi López, hijo del histórico dirigente del socialismo vasco Eduardo López Albizu "Lalo", presunto ingeniero y un completo desconocido hasta que el PSE necesitaron deshacerse de otro "hijo de" Nicolás Redondo Terreros.

En un tiempo en donde los partidos cada vez tienen menos carga ideológica (sobre todo los de la izquierda que se han quedado sin ideas) los únicos que se apunta al carro son los que han comprobado en primera persona lo bien que se vive chupando de la teta pública, haciendo el caldo gordo al jefe y siguiendo las consignas del partido sin tener que pensar por ti mismo.

Y pensar que antes ser de izquierdas signficaba algo...

3 comentarios:

Víctor Pérez dijo...

Por una vez, no estoy de acuerdo contigo. Creo que todavía hoy ser de izquierdas significa algo, igual que tener un espíritu progresista. A pesar de no sentirme plenamente identificado con los personajes que nombras, los prefiero mil veces antes que a ese otro partido que, ése sí, es, ha sido y será de "hijos de..." y encima lo llevan con mucha honra. Por otra parte, no creo que sea necesario haber trabajado en una mina o ser hijo de albañil para tener conciencia de clase y actuar en defense de los más débiles, es un problema de educación, conciencia, y diría que de sensibilidad, aunque eso también se educa. En definitiva, cuando hablas de chupar de la teta, creo que no has puesto los mejores ejemplos que hay en nuestro lugar patrio. Uno de Castellón (hogar y paraíso de la familia Fabra y simpatizantes...). Saludos

bella durmiente dijo...

No entiendo tu planteamiento, Biru.¿Insinúas que por ser "hijo de político" no se puede ser buen político? Limítate a criticar sus políticas pero no creo que ser hijo de politico incapacite para dedicarte a lo mismo. Te podría poner cientos de ejemplos de hijos de médicos que se convierten en médicos, hijas de abogadas que se convierten en abogadas, hijos de panaderos que terminan siendo panaderos....y así...hasta el infinito y más allá.......

Biruvito dijo...

@victor pérez, quizás no sea necesario haber trabajado en una mina o ser hijo de albañil para tener conciencia de clase pero sí para autodenominarse obrero. Y si para justificarse hay que decir que el PP es peor no me vale como excusa.

@bella durmiente, yo no digo que no se pueda ser, sino que para muchos es lo único en su currículum. ¿No hay gente con más experiencia, más méritos y más preparada que Bibiana Aído para ser ministra de igualdad? Se me ocurre que tú por ejemplo.