viernes, 24 de septiembre de 2010

Un rato con Houellebecq

En el marco de la Semana de la risa de Bilbao, fuimos ayer a ver la entrevista al conocido como "enfant terrible de la literatura francesa", Michel Houellebecq. La propuesta en sí era bastante rocambolesca, una entrevista sobre la risa a un autor que no escribe libros de humor, (un planteamiento que recordaba a los famosos debates debates de tertulianos de muchachada nui) pero el comportamiento del bueno de Michel lo llevó a un terreno más absurdo todavía. Su pose retráida propia de los personajes de sus novelas, sus largos silencios entre respuestas, sus soniditos guturales, su actitud burlesca hicieron que aquello se convirtiera en un momento algo bizarro en el sentido inglés de la palabra. Si queréis haceros una idea de como se comporta en las entrevistas aqui podéis ver un ejemplillo en youtube de una que dió para la BBC.


Pero lo mejor llegó sin duda en el momento en el que el presentador le preguntó por lo políticamente incorrecto y Houllebecq decidió quedarse un rato pensando, sacar el paquete de tabaco de su bolsillo, coger un cigarro y ante la mirada atónita de los que allí se congregaban, fumarse un pitillo plácidamente. A uno de los organizadores casi le da un infarto, no hacía más que hacerle gestos diciendo que apagara y que  iban a saltar las alarmas de incendio. Ni siquiera la aparición del segurata consiguió amedrentarle, normal porque es algo que no han logrado ni los islamistas radicales con sus amenazas. Y luego, para demostrar que no era una boutade pasajera, al cabo de un rato se encendió un segundo. Toma ya.

Al final, lo que menos importó de todo fue lo que se habló allí, (para empezar porque el que se rió de todos fue Houllebecq, que vino, hizo el paripé  y cobró una pasta) lo más importante fue ver en directo a un rebelde de los verdad, sin aura de heroicidad ni grandeza pero con una gran coherencia y amor por la libertad personal.

2 comentarios:

Félix Chacón dijo...

Aclárate, Biru. Hace unos días estabas dispuesto a pegarle una paliza a alguien que fumara cerca de ti en un bar y ahora te parece genial que Houellegecq se pusiera a fumar en un local donde estaba prohibido. ¿¿¿¿¡¡¡¡!!!!???? (Lo que pasa es que no tuviste huevos a subir al escenario y partirle la cara).

Biruvito dijo...

@félix chacón, está clarísimo, si eres Houllebecq o similar y estás suficientemente lejos para que no me llegue el olor, te perdono, de otra manera, derechazo a la mandíbula