miércoles, 8 de diciembre de 2010

Julio Cortázar y su reloj

Julio Cortázar / Historias de Cronopios y de Famas / Preámbulo a las instrucciones para dar cuerda al reloj



"Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente un reloj, que los cumplas muy felices, y esperamos que te dure porque es de buena marca, suizo con ancora de rubíes; no te regalan solamente ese menudo picapedrero que te atarás a la muñeca y pasearás contigo. Te regalan -no lo saben, lo terrible es que no lo saben-, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de tí mismo, algo que es tuyo, pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de a atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico. Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia a comparar tu reloj con los demás relojes. No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a tí te ofrecen para el cumpleaños del reloj."

3 comentarios:

The Loser dijo...

Escalofriante texto. Lo había escuchado en un anuncio de un coche (creo que de SEAT) y me había quedado con el, pero no sabía de quien era. Da que pensar.

galET dijo...

«Si se pudiera romper y tirar el pasado como el borrador de una carta o de un libro. Pero ahí queda siempre, manchando la copia en limpio»

Biruvito dijo...

@the loser, pues sí y vale para muchas cosas no solo para relojes

@galet, de tirar el pasado nada, hay que asumir las cosas, que me lo ha dicho mi hermana