sábado, 25 de diciembre de 2010

La desaparición de la clase media

Con esto de la crisis se está agudizando un fenómeno que viene de años atrás. Si vemos los programas de la tele que triunfan hoy en día comprobaremos que se dividen en dos clases: los que representan el glamour y el lujo (programas de famosos, de casas lujosas, de fiestas glamourusas) y los que exhiben lo más bajo de la sociedad (callejeros, gran hermano, programas de famosetes de medio pelo, etc..) Parece que ha desaparecido el término medio entre Carmen Lomana y su nauseabunda sensación de superioridad burguesa y los gritos de los chabolistas pidiéndole una casa a Zapatero. Lo peor es que se llegue a pensar que la única opción sea lo uno o lo otro, o bien disfrutamos de nuestra pasta ganada sin esfuerzo por herencia o pelotazo, o hacemos el ridículo y esperamos a la limosna.



Recuerdo un tiempo en el copaban la parrilla programas que tenían la aspiración de un nivel cultural superior, programas sosegados, de debate, en la que a la gente le interesaba más el aspecto divulgativo o pedagógico de sus palabras que la recaudación que producirían sus gritos y sus escándalos. Hasta los concursos de hoy en día parecen hechos para que cualquier deficiente mental pueda llevarse millones con un poco de suerte, mientras que antes los concursantes eran gente cultivada que con esfuerzo había atesorado un vasto conocimiento. Me diréis que la tele no es tan importante, que basta con apagarla para ignorarla, pero lo importante no es la tele, sino cómo simboliza los valores que la sociedad va adoptando.

Por eso me gusta mucho este artículo de Josep Ramoneda en El País en el que cuenta cómo el fenómeno de Belen Esteban no es más que la punta del iceberg de una construcción cultural del fascismo, en el que para acallar al pueblo se le intenta simplificar nombrando como representante a su más baja forma.

La sustitución del debate serio y sosegado por la algarabía chusca, superficial y barriobajera va calando en la sociedad y va allanando el camino a enemigos mucho más peligrosos.

6 comentarios:

Víctor Pérez dijo...

Suscribo una por una tus sabias palabras. Yo también creo que esto es la punta del iceberg. Este fascismo latente lo siento día a día en las aulas. En este caso, la ecuación catetismo=fascismo se hace todavía más palpable. Saludos, biru.

mangeles dijo...

Y ¿si lo miramos al reves?....Porque parece obvio y verdadero, que todos tenemos una BELÉN ESTEBAN en nuestra familia y en nuestro entorno. Si cuando estamos en una reunión familiar la excluímos por su inadaptación a una capacidad cultural o intelectual suficiente...¿no estamos discriminando por razón de intelecto?...

Estoy muy de acuerdo contigo en parte del post...pero es absolutamente necesario reconducir ciertas posturas que rechazan la incultura...no por ser algo injusto para los que la padecen...sino PORQUE SE UTILIZA para los seudocultos para SENTIRSE MEJOR.


Y yo creo que la mal llamada clase media no está desapareciendo...sino transformándose.

Cualquier persona que depende de un salario (alto o bajo) NO ES CLASE MEDIA...se pongan como se pongan...porque cuando no tienen ese salario...se convierten en desempleados sin ingresos, es decir clase trabajadora.

La clase media,...que tiene ingresos ajenos al trabajo...sigue existiendo...y esa clase media...está ahora ...mucho más cerca de ser CLASE ADINERADA.o MUY ADINERADA...O CLASE ALTA.

UNA OPINIÓN MÁS...

Muchos besos BIRUVITO y muy FELIZ FIN DE AÑO

Kalrissian dijo...

@mangeles: ¿Cómo va a ser "desempleados sin ingresos" la definición de clase trabajadora? ¿No es eso un sinsentido? No termino de entender el sentido del comentario.

mya dijo...

Creo que Mangeles se nos ha perdido.
No se trata de excluir o marginar al ignorante, sino rechazar la osadía de su ignorancia. Que aquí parece que tiene más razón el que más grita.

Por otra parte no entiendo de dónde viene eso de que clase media es aquella que tiene ingresos ajenos a su salario.
Eso es más bien propio de la clase alta, que tiene rentas producto de bienes extras.

Clase media y obrera no son dos cosas ditintas. Clase obrera era la mano de obra en contraposición a la burguesía que controlaba los medios de producción.

A día de hoy, en los países desarrollados, lo que hay son clases alta, media y baja. La cosa depende más del nivel de ingresos que una persona percibe por su trabajo,y tampoco esto tiene ya mucho que ver con si su trabajo es más o menos cualificado, como fué hace décadas.

Pero sí, me parece a mí que desde que los albañiles cobran más que los titulados superiores, la supuesta clase media, y relativamente culta en contraposición con las antiguas clases bajas, ha mutado.

Es lo que tienen los transgénicos.

mya dijo...

¡Ah! se me olvidaba.

Me repugnan Belén Esteban y lo que representa.

Biruvito dijo...

@victor pérez, vaya veo que también han tomado las aulas. Saludos, víctor.

@mangeles, no se si he entendido muy bien lo que has querido decir. besos.

@mya, yo también creo que que los albañiles cobraran más que los arquitectos fue una señal de que algo malo se presagiaba.