Recuerdo un tiempo en el que yo me alegraba de que llegara Santo Tomás porque eso suponía juerga, sidra y alcohol. Ese tiempo me parece ahora tan lejano como el horizonte y sin embargo apenas han pasado 3 o 4 años. Será porque me estoy haciendo viejo o porque desde que me han sacado la muela del juicio me he vuelto verdaderamente más juicioso o tal vez por no llevarle la contraria a la bella durmiente y su post de hoy.
En fin, hoy en día lo que más me alegra del 21 de diciembre es que coincide más o menos con el solsticio de invierno y a partir de ahora los días serán más largos, amanecerá antes, anochecerá después y en 4 días estamos otra vez en Marzana tomando birras al calorcito...

3 comentarios:
San Toto?? Jaaaa
yo pienso lo mismo ,ahora se ha vuelto en macrobotellón, con lo que eso conlleva, los columpios infantiles abarrotados a las 5 de la tarde de quinceañer@s borrach@s, meando en todas las esquinas, suciedad por todas partes...ajaj,¡antes esto no pasaba!
@bella durmiente, yo tengo un amigo de markina que lo llama así
@estretxi, qué pereza da el botellón
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