Estas características dan a la ciudad una forma muy peculiar. Por una parte está la ciudad convencional en forma de trama urbana mallada, con sus rascacielos, sus avenidas y sus barrios unidos entre sí por los estrechos callejones que dejan las colinas entre sí o mediante túneles. Y por otro, las famosas favelas que trepan por las montañas donde las calles convencionales jamás se atreverían.De hecho, eso es lo único que tienen en común las favelas entre sí, porque por lo demás las hay de todas las clases y colores, desde las famosas por su delincuencia a las que forman un barrio ejemplar o las habitadas por bohemios como "Santa teresa", donde disfruté de una agradable charla y una "cachaça" casera con un artista local.
Todo el mundo me pregunta por las favelas pero aparte de mi breve incursión en Santa Teresa no tengo mucho que contar. Ni fui a verlas ni me interesa, primero porque me parece desagradable ir a hacer turismo de la miseria de la gente y segundo porque si no fui a los ghettos de Los Ángeles, al Bronx de Nueva York o la banlieu de París no sé por qué coño iba tener que ir a las favelas de Río. No vayamos tan de listos que barrios conflictivos hay en todas partes, no sólo en Brasil y poblados chabolistas ha habido en España hasta hace cuatro días.
2 comentarios:
Ehhh¡¡¡ Buenas noticias¡¡¡ El Juez Marlaska ha dejado libre al amigo de tú amigo...
Me alegro mucho.
Un besazo
@mangeles, yo también me alegro por Pernan que al final se ha salido con la suya. Un beso!
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