lunes, 7 de febrero de 2011

Lo de Batasuna

Hoy a mediodía ha saltado la noticia de que la izquierda abertzale había formado un partido y que en sus estatutos decía que :"rechaza la violencia y se opone al uso de la violencia o a la amenaza de su utilización para el logro de objetivos políticos y eso incluye la violencia de ETA si la hubiera en cualquiera de sus manifestaciones". Esto es toda una novedad en la historia de Euskadi, pero no sé yo si les va a bastar para que les dejen presentarse a las elecciones.

Desde que ilegalizaron Batasuna con aquella famosa "ley de partidos" de dudosa legalidad, los abertzales han intentado de todo para llegar a los escaños: cambiarse de nombre, meterse en listas ocultas o intentar colarse en listas de otros. Todo infructuosamente. Su última esperanza estaba puesta en el Tribunal de Estrasburgo pero se llevaron la gran sorpresa cuando aquellos también dijeron que no, en una sentencia que haría tirarse de los pelos a cualquier garantista.


Ahora el PP y el PSOE se lavan las manos y dicen que todo depende los jueces, cuando está más claro que el agua que la división de poderes en España existe sólo en el papel y que es imposible que los batasunos se presenten si los dos grandes partidos se oponen. Ellos idearon la estrategia de sacarles de los procesos electorales y les ha salido mejor de lo que nadie se había imaginado. De la noche a la mañana los borrokas se quedaron sin voz y sin un grifo de dinero, que visto lo visto, alimentaba todo el complejo abertzale más de lo que pensábamos. Pero amigos, ¿justifica el fin los medios?

A estos no les dejan presentarse ni de coña y de hecho ya andan dándole vueltas a las palabras diciendo que "rechazar" no es lo mismo que "condenar" y que por eso se van quedar en la calle, cuando estoy seguro de que si les hubieran pedido "rechazar la violencia de ETA", hoy Rufi habría dicho que "condenan la violencia de ETA". Tal para cual.

Para otra vez, les voy a dar un consejo, que condenen "por imperativo legal" la violencia de ETA, fórmula que ya utilizaron los parlamentarios de la extinta HB para jurar la constitución y que han copiado los acólitos de Laporta en Cataluña para prometer sus cargos.

En fin, otro día en Euskadi en el que todo cambió y todo sigue igual. Un agur por imperativo legal.