jueves, 17 de febrero de 2011

Ya vale con lo del polígrafo

En esto de la comunicación de masas y la televisión las modas vienen y van cíclicamente y lo que es más alucinante, la gente olvida rápidamente el pasado y todo le parece nuevo. Recuerdo por ejemplo cuando volvió el "Un, dos, tres" hace 7 años que todo el mundo andaba nostálgico perdido recordando a Mayra y la ruperta, obviando que después de Mayra hubo otras tres temporadas presentadas por Jordi Estadella. Preferían el recuerdo emotivo de su niñez que recordar a Miriam Díaz Aroca y su orondo compañero.

Todo esto viene a que ahora se ha vuelto a poner de moda el dichoso detector de mentiras, al que venden como algo supernovedoso e innovador cuando esto está inventado desde hace 80 años. Y no sólo eso, en la tele ha estado de moda y pasado al olvido un montón de veces, primero con Julian Lago y su "máquina de la verdad" gran precusor de la telebasura, luego Alicia Senovilla con "la hora de la verdad" luego como una sección en "a tu lado", en "dolce vita,y finalmente en mi adorado "el juego de tu vida". Y sin embargo, el sábado lo sacan otra vez y parece que lo acaban de inventar.


En cuanto al aparato en sí, es obvio que es imposible que sea fiable porque sino ya no harían falta ni juicios ni jueces ni nada. No se admite como prueba en ningún país europeo, y en Alemania, Canadá o Israel está expresamente prohibido como prueba. Aparte de eso, la máquina en todo caso sólo probaría que el que declara piensa que dice la verdad no cual no quiere decir que sea la verdad. Si le preguntas a un loco si es Napoleón, el te dirá que sí totalmente convencido de que se ajusta a la realidad, lo cual sin embargo, no le convierte en el Emperador de Francia.

Aun así, en todos esos programas no he oído ni una vez que nadie plantee que el polígrafo no sea infalible y dan por hecho todo lo que de el se extrae. Si al final va a ser verdad lo que decía Goebbels de que una mentira repetida mil veces se convierte en verdad.