martes, 17 de mayo de 2011

El Madrid y Mourinho

Recuerdo un tiempo en el que el Real Madrid presumía de ser un club señor y elegante (otra cosas es si lo era o no) y el Barça era el equipo de los eternos segundones, los perdedores siempre puteados por los árbitros y la federación. Cuando llegó Cruyff al Barcelona consiguió que se quitaran los complejos de encima, empezaran a jugar al fútbol y se olvidaran de lo demás. El Madrid, barrido en el campo y fuera de él por unos catalanes de formas más elegantes que los ariscos castellanos, se encontró sin papel, en una crisis de identidad.


Hasta que llegó Mourinho y descubrió que lo que la gente pedía era convertirse en los nuevos chicos malos, protestones y segundones de la clase. Da igual que no jueguen ni a tabas o que se hayan gastado una pasta millonaria en jugadores que luego no saben coordinarse, la culpa es de los árbitros, de la uefa o de guardiola. Da igual que salgas a dar patadas y jugar sucio, si acabas con 10 jugadores es por que te tienen manía. Da pena que uno de los clubs más importantes del mundo renuncie a jugar y se refugie en un mesías con mentalidad de acomplejado que lo único que sabe hacer es echar mierda al fútbol y afectar con eso al clima de la selección española.

Menos mal que hay gente que se está dando cuenta y escriben artículos para enmarcar como éste de "el país" o éste de "el mundo". No olvidemos que el fútbol es un gran espejo en el que se reflejan parte de los valores de la sociedad. Si queremos un mundo mejor acabemos con cizañosos ponzoñosos como el payasete de Mourinho.

No hay comentarios: