jueves, 18 de agosto de 2011

Infierno de asfalto

Escrito por Mya.

Habla una urbanita convencida que adora coger el coche para escapar a cualquier parte, por inaccesible que parezca)

Hace una semana sufrí, una vez más, el hecho traumático de dar vueltas por Bilbao buscando aparcamiento. Pleno agosto, se supone que todo el mundo ha salido huyendo de vacaciones y no, no hay un puñetero hueco en Bilbao donde abandonar el coche 5 minutos.



Es lo que tiene tener un novio de las afueras, que cada vez que viene a Bilbao te tiras más de media hora con él dando vueltas como lela a las mismas calles esperando ver a alguien entrar en su coche y largarse. Yo, que adoro poder ir andando al centro desde mi casa, y que el Creditrans me dura meses.

La cosa es que había que ir a coger cápsulas del dichoso Nesp**sso, un concepto aberrante ya de por sí para una ecosostenible convencida como yo que además tiene leche en las venas. No veas cómo estaba Moyúa… parecía que lo regalaban. La gente con bolsas de 3 en 3, arrasando lo que queda de rebajas y coches por todas partes. Y las odiosas furgonetas; enormes, que lo tapan todo y paran donde menos te lo esperas, tíos con cajas que salen por cualquier parte… ¿los repartos no los hacen por la mañana?


Una ratonera de direcciones prohibidas, semáforos y sentidos únicos, que consiguen que si no te quedas en doble fila acabes recorriendo 3 kilómetros para dar “la vuelta a la manzana” y volver al punto de origen a recoger al susodicho.

Un infierno.

Queda claro que los esquemas de circulación de las ciudades son disuasorios, te están diciendo a gritos: no vengas en coche, que te vas a cagar.


Y que no me salga nadie con que hay parkings, porque están todos en Mataporsaco de donde yo voy, entre que entras y sales pierdes la tarde entera y además te dejas la herencia para un recado.

Lo peor de todo es el horno microondas en que se convierte el coche en cuanto le pega de refilón un rayo de sol en verano, da igual que esté nublado, el índice ultravioleta ese del que hablan en las noticias incide sólo en el coche. Y dar vueltas en segunda sudando la gota gorda es lo más de lo más.

La gran pregunta era ¿de dónde han salido todos estos si cuando yo voy al curro a las 8.30 no hay ni un alma? Pues están de vacaciones, y con la kk de tiempo que hace no se pueden ir a la playa, así que se quedan todos dando por cul* en la city. A este paso reinstalan la OTA los agostos por la tarde. Eso o una zona de carga y descarga en la pijo-tienda Nesp**sso, que ya están tardando.

Y para colmo llama el otro y dice "¿dónde te has metido?", he ido a coger setas, no te jo**... llego, se monta y no me ha cogido las Onirio ¡Para una cosa que le pido!
(Ya sé que he dicho que no me mola el concepto, pero puesta a tomarme uno, que sea el de edición limitada).