miércoles, 31 de agosto de 2011

Tengo una boda

Escrito por Mya.

Cuando me invitan a una boda me echo a temblar, supongo que como casi todos. Pero cuando además los que se casan son unos que apenas conozco y encima la boda es en Irlanda, la cosa empeora.

Al margen del hecho de que hay que ir hasta allí y todo eso, lo que más me preocupa es la meteorología. Por lo que se ve, la temperatura media a finales de septiembre en Limerick es más o menos la misma que en Bilbao en el mes de marzo, que viene a ser como de 6 grados menos que lo que hará aquí.

¿Y por qué tengo yo ésta neura con el tiempo? pues muy sencillo, la dichosa ropa.

Para empezar entre una boda de verano y una de invierno hay una diferencia clara, en verano con un vestido y unas sandalias vas que chutas y quedas divinamente. La ropa de verano es "relativamente" barata. Pero como te caiga una boda de invierno la cartera se echa a temblar. Al vestido (y no vale un trapillo de los que te pondrías en verano) hay que sumarle una chaqueta o un abriguito y unos zapatos como Dios manda. Es decir, un ojo de la cara y parte del otro.


¿Alguno de estos lleva algo aprovechable?


La teoría de comprar algo que luego le puedas sacar partido tiene algo que se me escapa. Esa ropa ¿dónde dices que la venden? Yo soy de las que van a la oficina en vaqueros, tengo el armario lleno de ellos, jerseys y camisetas de algodón, los trajes de chaqueta me sientan como una patada, así que no, no tengo un traje de pantalón que pueda apañar. Y del calzado ni hablamos.

Encima habrá que meterlo en la maleta, no quiero ni imaginarme cómo va a llegar todo de arrugado. Y con eso de que ahora el equipaje lo tienen limitadísimo, a ver cómo me las arreglo yo para sobrevivir allí una semana con frío, lluvia y la ropa que me cabe en una maleta descontando el disfraz de la boda, los líquidos de las lentillas y toda la parafernalia habitual.

Y no hablemos de la peluquería, si aquí parece que las peluqueras nunca entienden lo que les pides, a ver quién es la guapa que se mete en una peluquería donde ni siquiera hablan mi idioma. Mi inglés cutre del cole no da para jugarse el estilismo con una tía que tiene secador y tijeras.

Ya se lo he advertido a Mr. B. ; " si otro de tus amigos decide que se casa en invierno, le dices que yo no voy". Y pensar que hace un par de años tuvo una en Indonesia en pleno Noviembre y no pudimos ir... no se lo perdono.



(Si es que hasta para esto tienen una canción los de Ciclos Iturgaiz)