lunes, 22 de agosto de 2011

JMJ 2011 (I)

Escrito por Mya.

Hace días que tenía pensado escribir algo sobre el JMJ 2011. Es un hecho de actualidad que no deja indiferente a nadie. Yo misma participé hace años en actividades de grupos católicos, de lo cual, ni me enorgullezco ni me avergüenzo.

Lo que tengo claro es que lo que ha congregado a más de un millón de personas en Madrid no es ni más ni menos que una fiesta de ellos y para ellos, sin más pretensión que afianzar su conciencia colectiva. Hoy día, en una sociedad cada vez más individualista, el sentimiento de pertenencia al grupo resulta reconfortante para cualquiera. Lo mismo que las peñas de fútbol o los fans de los cantantes del pop-rock.



Obvio es que la iglesia está en crisis, sobre todo entre los jóvenes del primer mundo. Con este tipo de llamamientos quieren hacer frente al negro futuro que vaticina la escasez de vocaciones, y de paso promover que quienes aún no ha huído en estampida sigan encontrando motivaciones para no hacerlo.

A mí no me molestan más ni menos que las hordas de forofos futboleros que toman ciertas ciudades en partidos importantes, o las manadas de gente que colapsan pequeñas capitales de provincia cuando toca un grupo musical de fama internacional. No he visto jamás a grupos de gente protestar en estos casos, en que tambíén se dota de más infraestructura, equipamiento y seguridad de lo habitual. Cosa que suele salir también del bolsillo de todos ¿Acaso no se subvenciona de nuestros bolsillos a ciertos clubes de fútbol?

Luego ya, el discurso de Rouco defendiéndose de la ostentación y el gasto de la visita, diciendo que se reúnen un grupo de personas y hacen un bien, o las frases cacareadas de ciertos peregrinos embriagados de la presencia del "vicario de Cristo"... me revuelve más el estómago. Que no se engañen, que si Cristo levantase la cabeza le iba a dar vueltas como a la niña del exorcista.

Cuando hace ya 9 años presencié a grupos de jóvenes jaleando la salida a la ventana de Juan Pablo II en el Vaticano, con pancartas y enloquecidos como si de Michael Jackson se tratase, me dí cuenta de que cometían un pecado condenado en la propia Biblia, la idolatría.

7 comentarios:

Marta dijo...

Voy a comentar, aunque tarde, que no parezca que no se lee nadie los posts de la mya. Me ha gustado mucho, eres la primera que ve las cosas friamente con respecto a los creyentes. Has dado en el clavo :-)

Mya dijo...

@Marta
Aleluya! Dios escucha mis plegarias.
Empezaba a creer que estaba sola ;-)

nora dijo...

Mya,
Yo también leo todo lo que escribes pero no comento porque no sé qué decir :P
Saludos y ánimo que seguiré leyéndote ;)

estretxi dijo...

yo tambien te leo todos los días, pero estoy de resaca aste nagusia, y no tengo ganas de naaaa

Bella durmiente dijo...

Bueno, pues yo encuentro una diferencia sustancial entre subvencionar a la Iglesia o subvencionar a un equipo de fútbol, y es que, básicamente,el equipo de fútbol es una "institución" que con sus tentáculos, que también los tiene, no se dedica a a influir y seguir imponiendo en nuestra sociedad sus criterios para llevar una vida "iluminada".
Si quieren dar lecciones de moralidad que se las den a sus adeptos y con su dinero pero que no pretendan influir en decisiones políticas tan básicas como el respeto a la opción sexual de cada uno, por ejemplo.

Mya dijo...

@Bella durmiente
La función básica de TODAS las religiones es intentar que el mundo siga sus normas de comportamiento. Lo que tiene la moral de cada uno, es que siempre pensamos que la nuestra es la correcta.

Si estás pidiéndole a la iglesia que acepte la homosexualidad estás actuando igual que ella, queríendole imponer tus propios principios.

Si consideran que un comportamiento social es una "aberración" intentarán evitarlo. En nuestra mano está escucharles o no.

Yo si les tengo que atacar en algo será en referencia a la coherencia entre sus actos y su doctrina.

Éowyn dijo...

Hola,

Cuánta razón, estuve por esa época y había de todo, tantos pro-JMJ como anti-JMJ. Había gente muy simpática en el JMJ que no se metían con nadie y no armaban escándalos(Sobre todo europeos del "norte"). Te leí hace meses pero no se publicó :(. Parece una tontería pero a veces se deberían mantener las formas (Aunque estés en contra)para que no se cree y se lleven a casa la imagen de un país intolerante y anti-clerical.