lunes, 21 de marzo de 2011

Plaza de Euskadi (II)

(Escrito por mya)

Ayer dejé pendientes ciertas rencillas personales con la nueva plaza. Antes de que la inauguraran oficialmente ya la había cogido ojeriza por dos razones. La primera es muy sencilla. Esta plaza ya existía como tal antes de que alguien sintiera la imperiosa necesidad de poner una Plaza de Euskadi. Después de quitar el nombre de plaza de España y hacer la de Bizkaia era urgente tener una de Euskadi, como en casi todos los pueblos vascos.



Como se puede ver en el plano turístico de Bilbao de hace escasos años, el puente de Deusto desembocaba en un cruce con el nombre de Plaza del Museo, en honor al museo de Bellas Artes de Bilbao. Actualmente esa plaza abarca sólo unos parterres pegados al museo, y dándola de lado apareció una rotonda propia de un vial de circunvalación llamada Plaza de Euskadi. Queda claro que aquí gusta mucho lo de quítate tú para ponerme yo.



La segunda razón de mi inquina es más técnica. A mí, en clase de urbanismo, me enseñaron a analizar cualquier espacio público atendiendo a ciertos elementos básicos. Además de la escala son muy importantes los ejes generados por las líneas visuales y los recorridos. Sin embargo en ésta plaza-rotonda el único eje que se ha marcado es el que va desde la pasarela peatonal de la universidad y llega al parque. A mí me viene de perlas, pero reconozco que no es el más transitado.

La plaza pretende ser la rótula entre los viales que salen del núcleo urbano y los que vienen de la ría. La vía rodada y peatonal más fuerte es la proveniente del puente de Deusto, pero no existe relación visual alguna entre la rotonda y uno de los puentes más emblemáticos de la Villa. Alguien que viene desde el puente sólo ve que se dirige hacia un desafortunado centro comercial y unos bloques de viviendas. Adiós plaza y adiós museo.



En todo Bilbao existen muchos hitos de referencia visual como fondo de perspectiva. Henao acaba con el museo de Bellas artes, Ercilla sube desde las torres de Isozaki hasta la plaza de Indautxu y desde Moyúa se ven enfrentados Don Diego y el Sagrado Corazón en los extremos de la Gran Vía. De hecho la torre se ha ubicado con calzador entre las viviendas como un impresionante monolito al fondo de la calle Elcano. Pero quien salga desde Indautxu o el Ensanche para coger el puente tiene que estar atento a las señales porque no tendrá referencia visual clara ninguna de que desde allí se cruza la ría.


Visto como han tenido que asomar la torre a la plaza, con una amenazante marquesina con dos cuernos que sale encorsetada de entre los pisos me parece a mí que a alguien se le ha ido la mano con la alineación de dichas viviendas, que son las mismas que cierran la vista desde el puente.

Dicho todo ésto espero que la próxima vez no esperen a que un vecino desde su ventana se dé cuenta de algo que se le ha pasado por alto a muchos "profesionales" durante meses mirando los planos.

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